lunes, 21 de marzo de 2011

Misión y Visión

Misión: Vivir de tal manera que pueda aprovechar al máximo mi tiempo y mis capacidades, aprovechando las oportunidades que se me presenten para desarrollarme emocional, intelectual y espiritualmente.

Visión: Llegar a ser una persona de éxito, tanto en el aspecto familiar, siendo un padre responsable; en lo profesional, aportando con mi conocimiento y experiencia al avance de mi área de estudio; en lo personal, desarrollando atributos de liderazgo para ayudar a otras personas que lo necesiten.

Diversidad y metacomunicación

Al comunicarnos fuera de nuestro contexto, considero que hay algunos aspectos que se deben tener muy presentes, especialmente a la hora de comunicarnos con personas que sufren algún tipo de discapacidad.

Primero, se debe entender que la persona con la que queremos establecer contacto no es ni mas ni menos persona que uno, y se le debe respetar como tal.  No sólo porque  tiene algún tipo de discapacidad debemos suponer que se siente menos que uno, o que está esperando algún tipo de trato especial.  Se le debe tratar como cualquier otra persona.

Segundo, hay que ser sensible a los momentos en los que algunas tareas queden por fuera de su capacidad, y en tales momentos debemos prestar nuestra ayuda, siempre respetando la integridad de la persona.

Por último, creo que la empatía siempre debe estar presente, para poder ponerse en el lugar de la persona, imaginar qué clase de trato quiere y como respetar tales deseos.

viernes, 11 de marzo de 2011

Ceder para el bien común

Mi hermano y yo nacimos con muy poco tiempo de diferencia entre uno y otro.  Yo, que soy el mayor, únicamente le llevo 1 año y cuatro meses.  Uno de los desafíos que tuvo mi madre mientras nos criaba era que compartiéramos los juguetes el uno con el otro.

Una experiencia que le gusta relatar a mi madre ocurrió una noche en la que mi hermano y yo estábamos jugando con nuestros juguetes, cuando, no sé por qué razón, decidí que ya no le iba a prestar más mis juguetes a mi hermano. Mi mamá cuenta que entonces mi hermano se puso a llorar mucho, y que ella, con la paciencia un poco agotada, se puso a hablar conmigo.  Pero en vez de regañarme, ella se puso a explicarme acerca de cómo en la vida, muchas veces teníamos que ceder por el bien común, que los adultos tenían que estar dispuestos a sacrificar algunas cosas por el bien de los demás, y que entre los países también tenían que ceder para que existiera paz en el mundo.  Ella dice que mientras ella me hablaba de todo eso, yo estaba muy serio, poniéndole mucha atención.

Eso sucedió hace mucho tiempo, y aunque en mi mente no existe el recuerdo de esa ocasión, considero que la enseñanza siempre ha quedado en mi personalidad.  Definitivamente, mi estilo para solucionar problemas es el estilo complaciente.

En la vida diaria, si el ceder un poco de terreno a otra persona significa que el problema se va acabar, para mí no es ningún problema el sacrificar hasta cierto punto mis intereses, con tal de que no exista un conflicto mayor entre las personas involucradas.  Me llama la atención el hecho al que apunta el autor de libro de relaciones humanas, que señala que este tipo de solución de problemas es más eficaz cuando uno tiene que reconocer que se está en un error.

Personalidad y resolución de problemas

¿Cuales de las características de la personalidad descritas en el capítulo 2 piensa usted que ayudarían a una persona a ser eficiente en la resolución de problemas? 

Considero dos características especialmente útiles: La vigilancia del propio comportamiento y la escrupulosidad. A la hora de resolver un problema se debe llegar al punto donde se tienen que negociar las partes que van a corresponder a cada persona en la resolución del mismo.  Si las demás personas tienen la percepción de que uno es una persona confiable y que cumple su palabra, eso lo pone a uno en una situación de poder negociar con mayor facilidad con los demás y poder alcanzar sus intereses más fácilmente.

Por supuesto, cuando se ofrece la palabra de uno a otra persona, ahi es donde entra en juego la escrupulosidad, para cumplir lo que se ha prometido.

Un rompecabezas sin líder

Todo el grupo estaba tratando de armar el rompecabezas.  Pero ningún grupo tenía éxito.  Entonces para que tuviera sentido, tuvo que surgir un líder.

Para mí el tipo de liderazgo que demostró Félix fue el que en el libro de relaciones humanas se denomina como coordinador.  En el libro se hace referencia a que este tipo de líder se le destaca por ser una persona madura y confiada, y por tomar decisiones.

Aunque todos sospechábamos que el rompecabezas no se podía armar en la forma que cada uno teníamos, él fue el único que tuvo el valor de llevar esta idea a la acción y preguntar si acaso era porque todos nos teníamos que reunir. Tomó la decisión de dónde íbamos a armar el rompecabezas.  Más que nada, tener el valor de manejar a un grupo de personas en las que no se conocen a todas, y sobre todo no se tiene confianza, me parece que mejor reflejan los atributos de este tipo de líder.

Un rompecabezas sin líder

Todo el grupo estaba tratando de armar el rompecabezas.  Pero ningún grupo tenía éxito.  Entonces para que tuviera sentido, tuvo que surgir un líder.

Para mí el tipo de liderazgo que demostró Félix fue el que en el libro de relaciones humanas se denomina como coordinador.  En el libro se hace referencia a que este tipo de líder se le destaca por ser una persona madura y confiada, y por tomar decisiones.

Aunque todos sospechábamos que el rompecabezas no se podía armar en la forma que cada uno teníamos, él fue el único que tuvo el valor de llevar esta idea a la acción y preguntar si acaso era porque todos nos teníamos que reunir. Tomó la decisión de dónde íbamos a armar el rompecabezas.  Más que nada, tener el valor de manejar a un grupo de personas en las que no se conocen a todas, y sobre todo no se tiene confianza, me parece que mejor reflejan los atributos de este tipo de líder.

Preguntas 8, 9 y 10, pág 93

8. Identifique tres escenarios en el trabajo que podrían propiciar conversaciones estresantes.


Yo considero que los siguientes pueden ser casos:
- Cuando un jefe llama la atención a un empleado con respecto a su bajo rendimiento, ya sea puntualidad, apego a las normas o productividad.
- Los chismes.  A nadie nos gusta que se hable de nosotros, pero con mucha regularidad nos vemos envueltos en criticar a los demás. Y a veces escuchamos cosas de personas que queremos defender.
- Cuando un supervisor anuncia el cambio de una política en la empresa, que pasa de beneficiar a los empleados a perjudicarlos.


9. Suponga que su gerente no escucha sus sugerencias para mejorar su trabajo. ¿Cómo se metacomunicaría para abordar este problema?


Hasta donde me fuera posible, implementaría las sugerencias que he creado, aun cuando mi gerente no quiera escucharlas.  Si las sugerencias tienen un rendimiento positivo en cuanto a las metas que se esperaban, buscaría la oportunidad de reunirme con mi jefe para exponerle que ha ahbido un cambio positivo en los resultados, argumentando que me gustaría discutir qué se ha cambiado y que mas se puede mejorar.


10. ¿Cuáles son las consecuencias que tienen las diferencias de comunicación según el género en la conducción de reuniones?


Dependiendo de quién dirija la reunión, ésta podría seguir una línea más directa, de busqueda e identificación de soluciones, o podría tornarse en análisis de problemas.  Creo que la persona que dirija la reunión debe dar un momento para que todas las personas que tienen algo que decir con respecto al tema de la reunión puedan decirlo, y además asegurarse de que este cementario sería escuchado con sinceridad.